Cabañero destaca en Barrax el valor de una ciencia que “da lo mejor de sí misma para cuidar a los demás” durante la presentación de ‘El Jardín de la Salud’, impulsado por Ana Céspedes

Barrax, 23 de octubre de 2026.- El presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha participado este viernes en Barrax en la presentación de ‘El Jardín de la Salud’, un proyecto educativo impulsado por la investigadora de prestigio internacional Ana Céspedes Montoya, natural de la localidad, que convierte el CEIP Benjamín Palencia en un espacio para aprender a cuidar la salud desde la infancia, integrando el bienestar físico, mental, emocional y social en la vida cotidiana del alumnado.

Acompañado por la alcaldesa de Barrax, Josefina Navarrete; el consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Amador Pastor; y la propia Ana Céspedes, entre otros representantes institucionales, educativos y sanitarios, Cabañero ha puesto en valor una iniciativa que une ciencia, educación pública, compromiso con el territorio y vocación de servicio a la sociedad.

El presidente provincial ha dedicado palabras especialmente afectuosas a Céspedes, a quien ha definido como “nuestra Ana Céspedes, una de las grandes embajadoras de la provincia de Albacete”, destacando tanto su trayectoria investigadora como su compromiso personal con la tierra en la que nació y se formó.

“Este es un proyecto precioso, que queremos apoyar y reconocer desde la provincia”, ha afirmado Cabañero, subrayando que representa “muchas cosas buenas” y, especialmente, una forma de entender la educación que va más allá de la transmisión de conocimientos.

En este sentido, ha defendido que las aulas deben ser también lugares “donde se cuida a nuestros pequeños y pequeñas, donde se educa y se enseña en valores”, convencido de que esa formación es esencial tanto para el presente como para el futuro de la sociedad.

La escuela pública, las raíces y una ciencia al servicio de las personas

Uno de los mensajes centrales de Cabañero ha sido el reconocimiento a la escuela pública como espacio de formación, desarrollo del talento e igualdad de oportunidades.

El presidente ha recordado que fue precisamente en las aulas del Benjamín Palencia donde Ana Céspedes comenzó un camino que la llevaría a desarrollar una destacada carrera científica internacional.

“Desde la escuela pública sale el mejor de los talentos, el mejor de los conocimientos”, ha señalado, vinculando esa capacidad de formar a las generaciones del futuro con el papel de los centros educativos de los pueblos de la provincia.

En este contexto, también ha destacado la participación en el proyecto de la docente albaceteña Mari Carmen Sáez, reconocida en los Premios Educa Abanca y a quien ha citado como otro ejemplo del talento que nace y se desarrolla desde la educación pública.

Pero Cabañero ha querido ir más allá del reconocimiento a las trayectorias profesionales para detenerse en lo que considera el verdadero sentido del conocimiento científico: su capacidad para mejorar la vida de las personas.

“La ciencia, cuando tiene éxito, no es solamente cuando forma a grandes investigadores, que por supuesto, sino cuando esos investigadores son además capaces de dar lo mejor de sí mismos para hacer mejores a los demás, para cuidar a los demás”, ha reflexionado.

Una idea que, a su juicio, encuentra en Ana Céspedes una expresión especialmente significativa: la de una investigadora que ha alcanzado una gran proyección internacional y que, lejos de desvincularse de su pueblo, regresa a él para compartir conocimientos y contribuir al bienestar de las nuevas generaciones.

Cabañero ha recurrido a una imagen especialmente expresiva para describir esa trayectoria: “Sus raíces hacen que sus alas se puedan proyectar todavía más”, resaltando cómo Céspedes ha sabido dar el salto al mundo “sin levantar los pies del suelo” y manteniendo intacta su voluntad de mejorar la vida de quienes viven en Barrax y, por extensión, en el conjunto de la provincia.

“Muchas gracias, Ana, y estamos muy orgullosos de ti”, ha concluido el presidente provincial, trasladándole el reconocimiento y el cariño de la Diputación de Albacete.

Ana Céspedes: de una celebración familiar a un proyecto educativo con vocación internacional

La propia Ana Céspedes ha explicado que ‘El Jardín de la Salud’ nació de una idea muy personal, cuando, al cumplir 50 años, decidió celebrar esa etapa de su vida impulsando junto a sus familiares y amistades una iniciativa que uniera sus dos grandes referentes: la salud, a la que ha dedicado su trayectoria profesional, y la educación, profundamente vinculada a su historia familiar.

“Este es un proyecto de los Céspedes”, ha afirmado emocionada, recordando que sus padres fueron docentes del colegio y que buena parte de su familia ha participado en el nacimiento de la iniciativa.

Lo que comenzó como una pequeña idea compartida con el Ayuntamiento de Barrax ha crecido gracias a la colaboración de personas comprometidas con la educación y la salud.

Céspedes ha destacado especialmente la aportación de Mari Carmen Sáez, galardonada como ‘Mejor docente de España’, cuyo libro ‘Cultivando emociones’ inspiró el concepto del jardín, así como el trabajo del equipo directivo y docente del colegio, con Jorge y Manuel al frente y la implicación de Almudena y del resto de profesionales del centro.

Durante tres años de reuniones y trabajo conjunto, aquella propuesta inicial de crear cinco espacios vinculados a los principales ámbitos de la salud evolucionó hasta convertirse en un proyecto educativo integral, incorporado al currículo y a las rutinas escolares.

“Nos dimos cuenta de que los espacios físicos no son suficientes”, ha explicado Céspedes, señalando que el verdadero avance consistía en integrar la educación para la salud en el aprendizaje cotidiano.

La investigadora ha defendido la necesidad de cambiar la manera en la que la sociedad se relaciona con la salud, pasando de actuar fundamentalmente cuando aparece una enfermedad a adquirir conocimientos y hábitos de autocuidado desde las primeras etapas de la vida.

“Trabajamos la salud cuando hay un problema. Cuidamos la enfermedad”, ha reflexionado, reivindicando que la prevención y la educación sanitaria ocupen un lugar más relevante.

En este sentido, ha defendido que el autocuidado debe incorporarse como un componente fundamental del sistema sanitario y que, para hacerlo posible, es imprescindible proporcionar a las personas conocimientos sobre alimentación, descanso, ejercicio físico, bienestar mental y relaciones personales.

Céspedes ha calificado ‘El Jardín de la Salud’ como un proyecto “pionero a nivel mundial” y ha expresado su deseo de que pueda extenderse a otros colegios de C-LM. “La salud crece, la salud se cultiva y la salud la trabajamos todos los días desde pequeñitos. Cuanto antes, mejor”, ha resumido.

Cinco pilares para aprender a cuidarse y cuidar a los demás

‘El Jardín de la Salud’ se articula en torno a cinco ámbitos complementarios: alimentación e hidratación; ejercicio físico; sueño, relajación y descanso; actividad mental y emociones; y relaciones personales y amistad.

El proyecto, dirigido al alumnado del segundo ciclo de Educación Infantil y de toda Primaria, incorpora estos contenidos a la actividad educativa habitual, con al menos dos sesiones lectivas semanales específicamente dedicadas a su desarrollo.

Para ello, aprovecha y transforma diferentes espacios del centro, como las aulas, el patio, el huerto escolar, la biblioteca o los rincones de calma, fomentando un aprendizaje participativo que implica también a las familias y al conjunto de la comunidad educativa.

Una de sus particularidades es su enfoque integral de la salud, que no se limita a la alimentación o al ejercicio físico, sino que presta especial atención a la autoestima, la identificación de las emociones, la convivencia, la amistad y la capacidad de pedir ayuda.

El Ayuntamiento destaca la implicación de toda la comunidad educativa y el Gobierno regional apunta a su proyección

La alcaldesa de Barrax, Josefina Navarrete, ha calificado la jornada como un día especialmente importante para el municipio y ha agradecido a Ana Céspedes su compromiso permanente con sus raíces.

Navarrete ha destacado que la investigadora vuelve al colegio donde estudió y donde trabajaron sus padres para devolver a su pueblo parte de lo que recibió, transformado en una iniciativa que “deja huella en la vida de Barrax”.

La alcaldesa ha felicitado al equipo directivo, al profesorado y a toda la comunidad educativa por convertir aquella idea inicial en un proyecto que transforma los espacios escolares y que entiende la educación como una tarea que también consiste en cuidar.

Vinculada profesionalmente al ámbito de la salud mental, ha resaltado el tratamiento creativo del bienestar emocional mediante ‘Súper Salud’, una superheroína que guía al alumnado por los cinco ámbitos del proyecto y convierte a los niños y niñas en protagonistas del cuidado de su propia salud.

Por su parte, el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha recordado que Ana Céspedes recibió en 2023 la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha por su trayectoria y contribución científica, valorando que haya querido trasladar ahora su experiencia y conocimientos al colegio en el que comenzó su formación.

Pastor ha subrayado la conexión de esta iniciativa con la estrategia regional de educación y bienestar emocional, destacando que permite al alumnado adquirir aprendizajes que van más allá de los libros de texto y convertirse en promotor de su propia salud.

Asimismo, ha expresado su deseo de que la experiencia del CEIP Benjamín Palencia pueda servir de referencia para otros centros educativos de la región, reconociendo el trabajo colectivo que ha permitido hacer realidad una iniciativa concebida para desarrollarse y consolidarse durante los próximos años.

Un reconocimiento a quienes dedicaron su vida a enseñar

La visita ha incluido también un momento especialmente emotivo con el descubrimiento de una placa de reconocimiento a los padres de Ana Céspedes, docentes jubilados vinculados al CEIP Benjamín Palencia.

Un homenaje que ha puesto de relieve la dimensión familiar y educativa de una iniciativa en la que confluyen distintas generaciones: quienes dedicaron su vida a enseñar, una hija que ha desarrollado su trayectoria en la investigación científica y los niños y niñas que hoy comienzan a descubrir la importancia de cuidar su salud y la de los demás.

La jornada se ha completado con la explicación del proyecto y un recorrido por diferentes espacios y aulas del centro, donde las autoridades han podido conocer de primera mano el trabajo desarrollado por la comunidad educativa.

Una experiencia que nace en Barrax con vocación de continuidad y que, como ha destacado Cabañero, muestra cómo el talento surgido de la escuela pública puede alcanzar una dimensión internacional sin perder el vínculo con sus orígenes y regresar a ellos convertido en nuevas oportunidades para la infancia.

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